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Sáb, Nov
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La hermana de Gisela López fue agredida por uno de los imputados por el crimen

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La casa del barrio 120 Viviendas de la familia de Gisela López, víctima de femicidio en Santa Elena, está con custodia policial desde hace un par de días. A una de sus hermanas le dieron el botón antipánicocomo medida de prevención, por si se aproxima Mario Saucedo, a quien le impusieron una prohibición de acercamiento de 50 metros. Se trata del mayor de los ladrilleros que fueron imputados por la Fiscalía como autores del brutal crimen de la joven en abril de 2016.

El último martes a las 11:10 de la mañana, Saucedo y la hermana de Gisela se cruzaron en el Juzgado de Paz de Santa Elena, "por causalidad", contó la joven a La Sexta, ya que ambos fueron por cuestiones particulares de cada uno que nada tienen que ver con la causa del feminicidio.

Allí fue cuando el hombre la agredió verbalmente, discutieron, y la cosa no llegó a mayores porque varias personas intercedieron y el juez de Paz le pidió a Mario Saucedo que se fuera.

"Él me vio y empezó a decir que desde la familia, a Gisela la teníamos como mula y la mandábamos a vender droga. Ahí le respondí, le dije que presente las pruebas para decir algo así. Se acercó a mí y me dijo: 'la Policía de Santa Elena y el fiscal Santiago Alfieri saben por qué nosotros quedamos libres', y tipo como que me quiso pegar, entonces se metieron mi expareja y otro muchacho. Ahí salieron el secretario del juez y el juez, que le pidió que se retire y vuelva en otro horario", relató la joven.

Luego, contó que volvió a su casa muy asustada, le contó a su madre lo que había pasado, quien se comunicó con el fiscal. Por recomendación del funcionario judicial, la joven se dirigió desde el barrio 120 Viviendas a la Comisaría de Santa Elena para radicar la denuncia. "El policía que estaba de guardia me dijo que volviera a las 3 de la tarde", dijo que le contestaron, porque estaban ocupados atendiendo otro hecho.

Se tuvo que volver a su casa, a unas 20 cuadras de allí, y retornar a la hora pactada a la Comisaría. Allí, finalmente le tomaron "una denuncia por violencia de género" que terminó de radicar a las 16.30, según contó.

Este sábado la joven por fin se animó a salir de su casa y volvió al trabajo. "Yo no puedo andar sola, pero la custodia no se vino conmigo, se quedó ahí, así que no sé. No me quería presentar a trabajar porque tengo miedo. La otra vez ya lo vi con la cuchilla a Saucedo. Queremos tranquilidad para nosotros, no queremos que vuelva a pasar lo que pasó con Gisela", concluyó la hermana de la víctima del brutal feminicidio, que tras dos años y cuatro meses, permanece impune.

 

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